Como la mayoría de las personas en la actualidad, yo me encuentro en la búsqueda de querer lograr un balance de vida pero también, el éxito profesional, y lo más común es descubrir que la gente no siempre está dispuesta a modificar sus hábitos de conducta o a dejar atrás cosas importantes o que en alguna época resultaban relevantes para alcanzar la felicidad: el tema es entonces cómo sincronizar el cuerpo, la mente y el alma.

Al  toparme con diferentes grupos de personas y de distintas edades resulta que uno de los elementos más usuales es el poder hablar de qué hacemos en el día a día para intentar balancear el trabajo con la vida personal y cómo tener éxito para no mezclar los problemas de una situación profesional compleja  con la convivencia familiar.

Los seres humanos tenemos algunas preocupaciones similares y en realidad lo que nos motiva a buscar alternativas de cambio son los temas relacionados con  la salud, la prosperidad económica y el amor, es decir, una mayor calidad de vida. Lo primero que recomiendo para tratar de lograr un balance de vida es tener un conocimiento profundo de quiénes somos, qué nos motiva, qué queremos lograr y qué estamos dispuestos a cambiar para entrar en un estado diferente o al menos, para intentar nivelar las múltiples actividades que realizamos todos los días sin que esto nos ocasione estrés en exceso o ansiedad por tener que romper paradigmas de la forma en cómo estamos acostumbrados a estructurar nuestra vida cotidiana.

Tal parece que el balance de vida no es sólo un tema de una transición de una etapa de la vida a otra, ni un cambio que quisiéramos lograr de manera temporal sino una decisión de vida que ayude a transformar nuestra propia existencia, a través de la cual podamos alcanzar una paz interior y momentos de tranquilidad para tomar buenas decisiones. Quien nos diga que cuando encontramos el balance de vida es porque hemos abandonado muchas actividades y ya podemos dedicarle más tiempo a buscar la calidad, desde mi punto de vista, no necesariamente ha resuelto el problema. Lo que sí es que necesitamos cambiar por completo la manera en cómo hacemos las cosas, es decir, es más fácil que logremos tener buenos momentos para con nosotros a pesar de todo lo que nos rodea si en lugar de intentar cambiar lo que tenemos afuera, buscamos el transformar lo que llevamos por dentro.

Uno de los retos que implica el tener un buen balance de vida es precisamente el poder brindarle  el tiempo suficiente para analizar si vamos en el camino correcto, ya que  implica esfuerzo interior, dedicación para asignar prioridades a cada actividad y compromiso con uno mismo para avanzar, esto significa auto liderazgo para poder hacer las cosas que nos gustan y para tener una calidad de vida para nosotros y para nuestras familias.

Para poder sincronizar el cuerpo, la mente y el alma, algunas preguntas que nos pueden ayudar en este camino son:

* Cuál es mi motor para hacer que las cosas sucedan? Qué me apasiona? Qué le da sentido a mi vida?
* Cómo puedo hacer que el trabajo sea también una fuente de felicidad?
* Cómo transformo una tarea profesional en una actividad que puedo disfrutar?
* Quién es responsable de lo que me pasa?
* Cómo se encuentra mi autoestima para tomar decisiones adecuadas?
* Qué hábitos de alimentación me guían? Cómo andan mis niveles nutricionales?
* Cómo logro relajarme? Qué tipo de ejercicio me brinda bienestar?
* Cuántas horas logro dormir sin estar pensando en siempre resolver algún asunto?
* Qué tipo de lecturas, cursos o herramientas busco para apoyarme en lograr la calidad de vida?
* Qué actividad he hecho diferente hoy para sentirme mejor?

Si analizamos estas preguntas, todas ellas hablan de uno mismo y de eso se trata, cada uno de nosotros es quien guía su propia vida y seguramente cada persona puede descubrir distintas maneras de llegar  a armar el mapa completo para alcanzar el balance de vida.

Tratando de descifrar que me ha ayudado a  intentar balancear mi vida, describo a continuación algunas técnicas que son efectivas pero debo reconocer que  aún me encuentro en la búsqueda de este camino y dado que tengo un carácter aprensivo y que en algunas ocasiones sufro de ansiedad, les digo abiertamente que es de lo más complejo que hay y que en efecto el cambio a lograr, lleva mucho tiempo. Aquí les van algunas sugerencias sencillas pero muy efectivas para lograr el balance de vida:

a)      Hacer ejercicio o practicar algún deporte.- cada persona debe ser capaz de encontrar la actividad deportiva que más le motive para que esto no sea una carga más sino una manera para lograr desconectarnos del trabajo. Hoy en día está de moda el practicar Yoga y he tenido la oportunidad de asistir a algunos cursos, academias y hasta clases abiertas y me sorprende la variedad de técnicas que enseñan para ayudar a las personas a relajarse. El Yoga en lo que nos ayuda mucho es en aprender a respirar mejor y es increíble lo que se logra a través de esta herramienta, en especial, personas que son muy aceleradas y que tienden a llenarse de actividades.

b)      Buscar actividades que nos llenen de buen humor porque se ha comprobado que la risa es una de las mejores herramientas para transformar el estrés en relajación. Si tuvieron la oportunidad de ver la película de Patch Adams, aquí se enseña cómo aún en pacientes con enfermedades terminales, la risa puede provocar reacciones muy positivas en el ser humano. Hay que relacionarse con personas que nos contagien de buen humor, o bien ver películas que nos provoquen esta sensación de bienestar.

c)       Desarrollar la creatividad y promover la imaginación, comprar un buen libro que no tenga nada que ver con el negocio o el trabajo que desempeñas para que te ayude a complementar el área intelectual desde otra perspectiva. Si piensas que no eres una persona muy creativa, una buena manera de encontrar nuevas ideas es a través de la lectura o bien, date la oportunidad de hacer cosas diferentes a través de buscar cambios pequeños en tu rutina diaria: escribe, pinta, cuenta una historia, baila, en fin, lo que se busca es hacer cosas nuevas, que te motiven y te hagan sentir muy bien.

d)      Realizar con amigos o familiares, actividades en común en donde se promueva la convivencia, el diálogo, el intercambio de ideas. Quiero destacar que ahora la gente se relaciona cada vez menos por toda la tecnología que nos rodea y si observamos este fenómeno simplemente al ir a tomar un café, aunque en la mesa de enfrente se encuentran dos personas que aparentemente están juntas, lo que notamos es que cada una de ellas tiene al menos un celular, una IPOD o una LapTop y se dedican a estar haciendo actividades a través de estos aparatos, en lugar de dialogar con su compañero o de darse la oportunidad de  intercambiar puntos de vista.

e)      Enfocarse en las cosas importantes de la vida y esto es de lo más complicado de lograr ya que aunque aparentemente conocemos muy bien nuestras prioridades, a veces nos absorben las situaciones complejas o nos encontramos atorados en un problema hasta que alguien nos recuerda que lo más significativo de nuestras vidas, no es el trabajo y que debemos sentirnos muy bien al recordar que tenemos salud y recursos suficientes para tomar el control de nuestra vida.

f)        Meditar al menos 10 minutos al día, ya sea por la mañana o por la noche pero es necesario dedicarle tiempo a desconectarte por completo para tratar de respirar de manera profunda y para hacernos conscientes de que estamos vivos. Si  nos cuesta mucho trabajo  practicar la meditación, entonces busquemos al menos, tiempo para estar con nosotros mismos y para recordar lo importante que es saber respirar. Esto es fundamental para alimentar el espíritu, el alma y para tener buena salud.

g)      Viajar o ir a lugares diferentes para distraernos ya que una excelente manera de desconectarnos es estando lejos o fuera del trabajo. Esto ayuda mucho cuando las personas no tienen la oportunidad de dedicarse un espacio para sí mismos y a veces, sólo de manera temporal, logran ausentarse de la cotidianidad, sin embargo es necesario mencionar que la clave para disminuir el estrés, es practicarlo diariamente y no solo cuando estamos de viaje.

h)      Romper la rutina, por ejemplo, darnos un masaje de vez en cuando, escuchar la naturaleza, inscribirnos en algún curso que pueda ayudarnos a mejorar nuestros hábitos, a ver desde adentro lo que nos mueve, a fundamentar nuestros valores, a reenfocar nuestros esfuerzos. Toda la ayuda que busquemos debe estar orientada a provocar en nosotros un cambio positivo para que permanezca en nuestras vidas.

i)        Realizar alguna actividad que alimente el espíritu, por ejemplo, hacer labor social o dar clases para ayudar a otros a través del aprendizaje, o colaborar en algún proyecto de mucho significado para ti aunque no te paguen por ello, ser coach de alguien que está en la búsqueda de poder crecer, ayudar a los demás, aportar a la comunidad.

Los seres humanos estamos conectados con nuestras distintas áreas y todas ellas se relacionan entre sí: emocional, intelectual, social, física, espiritual,  y el balance de vida puede lograrse cuando estamos bien en todas ellas, por lo que debemos comprender que si fallamos en alguna, necesariamente vamos a afectar a las demás. Es importante que reflexionemos entonces en dónde requerimos mayor esfuerzo para mejorar y por ello se vuelve también un trabajo de todos los días, algo que tenemos que buscar y que fomentar en nuestra vida. Esto significa que por ejemplo tu salud afecta tu estado emocional, tus relaciones influyen en el desempeño profesional, si no logras encontrar algo que te motive o te apasione, no tendrás la oportunidad de crear situaciones nuevas, de provocar que las cosas sucedan en tu favor y de transmitir a otros que eres capaz de tomar buenas decisiones. Definitivamente si estamos mejor equilibrados en nuestra vida, tenemos la posibilidad de actuar de manera asertiva.

A manera de conclusión es importante señalar que no hay nada de malo en que nos guste mucho el trabajo sino que el problema se genera cuando no tenemos un buen balance de vida y cuando no encontramos actividades alternas para hacer otras cosas que nos gusten y que complementen las demás áreas de nuestra vida. Para un buen desempeño en nuestro trabajo y en nuestra vida es importante tener el compromiso con nosotros mismos para influir en todas las áreas que nos conforman.

No podemos esperar a tener el balance de vida cuando nos jubilemos o hasta que dejemos de trabajar, o cuando encontremos un nuevo trabajo, el reto está precisamente en encontrar en nuestra vida y en nuestra rutina, un balance de vida para lograr calidad, éxito y felicidad. Se trata de utilizar mejor el tiempo, de lograr productividad con menos esfuerzo, de tomar los aprendizajes para poder conocer nuestras limitaciones y de reflexionar sobre las prioridades de nuestra vida.

Hay que analizar cómo vivimos hoy y cómo aprovecho los recursos con los que cuento para tener mayor calidad, cómo cultivamos cada experiencia para integrar nuestra vida en todos sus aspectos. El primer paso para lograr el balance de vida es sin duda, tomar la decisión personal de hacer un cambio con nuestra vida, de tomar las riendas para hacer algo diferente y preguntarnos de manera continua qué nos hace felices.

Fuente: Axeleratum

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Comentarios

1 Comentario En “Balance de Vida Éxito Profesional”

21 Dic 2009

Información Bitacoras.com…

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